Los bizcochos más esponjosos se suelen hacer con yogur pero también puedes sustituir el yogur o la leche por la buttermilk. En Estados Unidos es tan común que lo venden en cualquier supermercado pero en España es más difícil encontrarlo, así que os cuento como hacer el buttermilk casero.

buttermilk

Si nunca habéis escuchado esa palabra, igual te suena más el suero de leche o incluso, suero de mantequilla, pero ojo que nada tiene que ver con lo que nosotros conocemos como el suero de la leche, ni nada que ver con la mantequilla. Sólo necesitas leche desnatada y zumo de limón o vinagre blanco. La proporción recomendada es de una cuchara de limón o vinagre blanco por cada 250 ml de leche.

Será el primer paso que tendrás que hacer ya que necesita unos minutos para que la mezcla actúe. El efecto que se consigue es cortar la leche y esa es la apariencia que tendrá como el de un yogur liquido con suero. Unos 10 minutos serán suficientes. Remuévela y ya la tienes lista para usar!

Si la receta que usas es de yogur, sólo tenéis que sustituir el yogur por el buttermilk. Normalmente suelen ser 2 yogures (de 125 gr cada uno) por lo que lo tendrás que sustituir por 250 ml de leche.

Si la receta que usas lleva leche, tendréis que neutralizar la acidez del buttermilk añadiendo bicarbonato sódico y reduciendo un poco la cantidad de levadura. Por cada 250 ml de butter milk, añade una cuchara de ¾ de bicarbonato sódico y le quitas 1 ½ de cucharita de levadura a la cantidad indicada en la receta.

Y si sois de las que os gustan hacer tortitas en casa, tenéis que probar a hacerlas con buttermilk…a mi me encanta el desayuno en familia los domingos con tortitas y por experiencia, el sabor es inmejorable!!! Si queréis la receta que uso, escribirme un comentario en este post y os la preparo 🙂

Fácil, verdad?

El próximo bizcocho que hagas, pruébalo y verás el efecto que consigues…la tarta quedará deliciosamente esponjosa 😛