Galletas de jengibre y canela para regalar el día 24 de Diciembre en la cena de Nochebuena. Es un pequeño detalle que hace mucha ilusión. Las he cortado en forma de círculo y decorado con copos de nieve en fondant pero puedes utilizar cualquiera de los cortadores con formas de Navidad. El toque final ha sido la purpurina comestible que he espolvoreado por encima. Os cuento la receta y el paso a paso 🙂

INGREDIENTES:

  • 150 grs. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 125 grs. de azúcar moreno
  • 75 grs. de miel
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 huevo
  • 1 cuchara de canela molida
  • 1 cuchara de jengibre
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 1 pellizco de sal
  • 450 grs. harina de trigo

PASO A PASO:

Mezclar la harina, la sal, levadura, el bicarbonato, la canela y el jengibre hasta que quede todo homogéneo y reservar.

Si tienes termimix con la mariposa. También puedes hacerlo con la  amasadora  o batidora. Coloca en el vaso la mantequilla y el azúcar moreno durante 3 minutos a velocidad 2. Verás que queda una textura cremosa (buttercream)

Añade el huevo y la miel durante 2 minutos a velocidad 3.

Incorpora la mezcla reservada de una sola vez (con la harina, sal, levadura, bicarbonato, canela y el jengibre). Mezcla 2 minutos a velocidad 1 y luego unos segundos en velocidad espiga para conseguir que la masa quede totalmente homogénea.

Saca la masa del vaso y la divides en dos partes iguales.

Coloca un papel de horno sobre la superficie de trabajo, una de las partes de la masa y otro papel de horno encima para poder extenderla con el rodillo y dejarlas lo más liso posible. Lo ideal es dejarlas de un grosor de 6 mm. Te saldrán dos laminas del tamaño de la bandeja del horno. Yo las coloco una encima de otra sobre la bandeja del horno y lo meto en la nevera durante un mínimo de 3 horas.

Enciende el horno a 160ºC para que se vaya calentando mientras das forma a tus galletas. Con el cortador de galletas que más te guste, vas cortando cada galleta y las vas colocando sobre el papel de horno en la bandeja. Una vez estén todas cortadas, vuelve a meterlas en la nevera durante al menos 15 minutos. Este paso es importante para que no pierdan su forma.

Introduce la bandeja en el horno con las galletas durante 15 minutos. Es importante que todas sean del mismo grosor y tamaño para que se hagan por igual.

Las galletas tienen que estar blandas al sacarlas del horno ya que se endurecen al enfriarse. Déjalas reposar un minuto y luego las pasas a la rejilla para que se terminen de enfriar.

CONSEJO:

Sabrás cuando las galletas están en su punto perfecto cuando estén blandas por dentro y crujientes por fuera. Para esto, tendrás que probar el tiempo ideal en tu horno pero siempre es mejor que te quedes corta de tiempo a que te pases, ya que si te pasas…quedarán duras como una piedra!

Para decorarlas, recuerda que siempre tienes que dejarlas enfriar. Puedes decorarla con glasa real, icing o fondant. Yo las he decorado decorado con copos de nieve en fondant y purpurina comestible que he espolvoreado por encima.

Así han quedado las mías que como las voy a regalar en Navidad, las metido en bolsitas individuales, atado con el backer twine y con una el tooper de corazón, he escrito un mensaje de Navidad para cada uno. También puedes crear tus propias etiquetas con las troqueladoras y los papeles decorados o encargar las etiquetas ya personalizadas.