Tenía pensado hacer un post sobre trucos de fondant para principiantes pero Judith  me pidió que le resolviera algunas dudas para decorar las galletas con fondant así que lo voy a dividir en dos…uno para decorar galletas y el siguiente lo haré para forrar una tarta con fondant.

Hay muchas formas de decorar las galletas (con royal icing o glasa real, tiñéndolas antes de hornear, con papel comestible o con fondant). En este caso, te doy consejos para decorarlas con fondant. Si quieres saber algo sobre alguna otra técnica para decorarlas, dímelo en un comentario en este post y lo haré encantada 🙂

Empiezo resolviendo las dudas que me preguntaron en el post en el que contaba la receta paso a paso y trucos para que las galletas salgan perfectas. Si no lo has hecho ya, te recomiendo que lo leas también Los 10 trucos para conseguir la textura perfecta para decorar galletas

Lo primero que tienes que saber, es que nunca hay que decorarlas en caliente. Espera al menos dos horas, antes de decorarlas. Si las guardas o decoras en caliente, se humedecerían quedándose blandas y perdería la textura crujiente. Lo ideal es dejarlas enfriar en una rejilla enfriadora.

Si has hecho toda la receta y te han salido muchas galletas, puedes congelarlas ya horneadas. Se conservan perfectamente durante 3 meses siempre que las pongas en un recipiente hermético para que no coja humedad. Cuando las quieras decorar, las sacas del congelador y las dejas a temperatura ambiente durante media hora.

Para extender bien el fondant y que no se pegue. Lo primero que hay que tener en cuenta es la textura del fondant. Esto dependerá de la calidad del fondant y la temperatura donde este guardado. También depende de si hay humedad o no. Yo noto mucha diferencia con el mismo fondant, en verano y en invierno. Si está “muy duro”, la manera de “ablandarlo” es con el calor. El mejor calor que le puedes dar es con tus manos amasándolo.

Para que no se pegue el fondant en el tapete donde trabajéis, usar un poco de maicena o azúcar glass. Es el mejor aliado cuando el fondant está demasiado blando y se pega. Si está duro no será necesario. En mi caso, trabajo con el fondant de la marca Madame Loulou porque tiene la textura perfecta para amasar y es tan elástico que no se agrieta haciendolo perfecto para el modelado.

Para extender el fondant, haz una bola con la cantidad que vayas a usar y empieza a pasar el rodillo del centro hacia fuera, moviendo de posición el rodillo como las agujas del reloj. Siempre desde el centro hacia fuera. Es el truco para que no se te pegue el fondant al rodillo 🙂

Para que te quede igual de fino por todos lados, puedes usar guías en el rodillo. Las hay de plástico que vienen en el rodillo y sino, puedes poner unas gomas que tengas en casa que le den el grosor que desees. El otro tipo de guías son unas tablillas niveladoras que se ponen a los lados para pasar el rodillo sobre ellas.

Para mí, el imprescindible para trabajar el fondant es el crisco. Lo utilizo siempre. Para los que no lo conocéis, es grasa vegetal, inodora, incolora e insípida. Sirve para estirar el fondant sin que se pegue en la superficie de trabajo. Es perfecta para cuando se agrieta el fondant. Extiendes con un pincel un poco de crisco encima y magia!!! También lo uso cuando le doy color al fondant con colorante…es la mejor manera de que no se te coloreen las manos 😉

Para pegar el fondant sobre la galleta, utiliza un poco de agua con el pincel o pegamento comestible. Siempre ponerlo en el fondant y no en la galleta para evitar que se humedezca la galleta perdiendo la textura crujiente y que se acabe rompiendo.

Una vez pegado el fondant a la base de la galleta, la puedes seguir decorando con los cortadores que más te gusten.

Si no las vas a comer en el momento y las quieres regalar, quedan perfectas envueltas en una bolsita de celofán. Además, es la mejor manera de que se conserven con la textura deseada. Crujientes como el primer día. Si las dejas al aire mucho tiempo, cogerán humedad del ambiente y acabarán poniéndose blandas. Mi recomendación es envolverlas en bolsitas de celofán con autocierre o las normales para cerrarlas con baker,s twine que quedan preciosas y podéis ponerles una etiqueta personalizada. Si no las vais a envolver, guardarlas en una lata para que se conserven bien poniendo papel de hornear entre galleta y galleta.

Y con estas recomendaciones y pequeños trucos, ya puedes poneros manos a la obra! Seguro que se me habrá quedado algo sin comentar así que si quieres que te resuelva alguna duda en concreto, escríbeme un comentario en este post para resolvertelas  😉

¡Me encantará que me mandes fotos de vuestras galletas! Estas de estrella me las mandó María Salcedo que las hizo para que su hija regalara a todos sus amiguitos de la clase…quedaron preciosas!!!